Radio:Radio Sucesos 1350

Radio Sucesos 1350, Escuchar Radio Sucesos 1350 en vivo internet on line

asombraba, sin saber que el bolso estaba lleno de rocas. ¿Dónde estaba? Trabajando para un artesano. Escucha, él dice que la falta fue tuya y que el boyardo no debería darle tormento radio Yo sólo quiero quejarme ante el Padre Metropolitano, pero mi esposo me mantiene aquí encerrada. ¿Para qué, amable dama? Por los bestiales castigos que he sufrido de este enemigo mío. Corazón mío, no llores así. Llora todo el tiempo. Ya veo. Pensé que iba a matarme. Presentaré una queja, maldita sea su alma. ¿Qué puedo hacer, dulce señora? Es la usanza del mundo, el hombre tiene el derecho de castigar a su esposa. Es nuestra ley. Sí, desde los días de Noé. El mismo Adán pateaba a Eva en el estómago radio ¡Oh, cierra la boca! En la nueva ley, y hasta en los códigos de Ipsilanti, al hombre se le pide castigar a su mujer, pero con bondad. ¿Qué bondad? Me rompió la espalda. Y no soy ni esclava, ni mal nacida radio Como dice el libro de las leyes de Basarab: “Las mujeres serán menos castigadas que los hombres, porque son de menos luces y más débiles ante el pecado radio ” Yo soy la hija de un diácono, no una radio ¿Te pegó con una caña o con una espada? Con sus puños. Entonces no hay nada que hacer. Si hubiera usado un palo, yo mismo habría presentado tu queja. Pero no tienes fundamento. Estoy aquí por la taza de noche. Hasta el Metropolitano habría dicho que él tenía razón. Siendo culpable de adulterio radio No soy culpable de nada. Dime qué ocurrió. Carfin dice que fuiste tú quien lo sedujo radio No voy a hablar de eso. Piadosa dama, él tiene un alma también. Si el boyardo lo castiga, o lo mata por nada radio será un gran pecado sobre tus hombros radio Bien. Dile al boyardo que también es mi culpa, así lo dejará en paz. Muchas gracias. Lo interrogaremos y recibirá una parte del castigo. Por nuestra ley cristiana. No te aflijas, le diré al boyardo que sea más gentil contigo. Gracias, alguacil. Pero es un hombre malo. Dijo que me encerraría en un monasterio. Sólo parece malo, pero tiene un corazón de oro. Le hablaremos. Las dejaremos con Dios. ¡Quédate junto a Dios, señora! ¡Cierra eso! ¡Larga vida a nuestro señor! Tengo siete hijos, señor. Míralo. ¡Aferim, Constandin! Por favor, permítame una palabra. Toma el halcón. Yo estaba seguro de que no lo hallarías. Pensaba mandar un pelotón. ¡Te juramos que lo encontraríamos! Por servir a su Señoría, cruzaríamos las llamas. Aferim, Constandin, que tu vida sea larga como la Torre de Coltea. El que sirve a su amo con celo es amado por Dios. ¡Cierto, señor! ¿A dónde se había escapado? A trabajar como esclavo de un artesano. ¿En nuestro condado? No. Ionita lo encontró. También le disparó. ¡Aferim, Ionita! Buenos días, señor. Cuida bien de este halcón, es un regalo para Medvedkin. Sí, señor. ¡Atraparon a Carfin, señor! ¡Claro! Reúnan a los cuervos, a los siervos y a la señora. ¡Traigan a todos los cuervos aquí! Bendito seas, señor. Mi chibouk. Señor, cómo puedo decir esto radio Bien radio Como acordamos. Toma. ¡Gracias! Necesitamos un recibo para nuestro regidor. Claro. ¿Dónde está esa pluma? ¿No está allí? No está. Aquí estaba. Gracias. Señor, hay una cosa más. Dilo. Sé que este gusano sucio ultrajó tu honor radio Pero hemos sabido que no es el único culpable. Lo es, pero la señora Sultana está aún más en falta. Ella misma lo confesó. No es nada que les importe. Zapatero, a tus zapatos. Claro. Pero es mi deber, si sospecho ilícitos radio Noble señor, azótalo, no lo mates. ¿Te estás buscando problemas? ¿Te has cansado de ser el guardián de la ley? No, señor. Bueno, entonces radio Sólo pensaba radio ¡Cera! Toma. Dios te bendiga. Tu ishlik, amo. ¡Sara, ven con nosotros! Es un esclavo trabajador y listo radio ¿Quién? Carfin. ¡Traigan la daga! ¿Y si le escribimos a Mahmud en Estambul? ¿Quiénes? Nosotros. Para pedirle que otorgue a Carfin la orden de Nishan Iftikhar, ya que es tan buen gitano. ¿O a los rusos, para que le den la San Vladimir? Psihi-mu, permíteme una palabra, si es posible. ¿Qué palabra quieres conmigo? Tengo pensamientos que me ponen en gran zozobra radio ¡Iordache, por favor! Llora lágrimas amargas por su diversión pasada. ¿Dónde está Vasile? Fue a buscar a la señora Sultana. ¡Dile que se dé prisa! ¡Perdónalo, amo! ¡Ten piedad! ¿Qué, has olvidado el agua bendita con la que te bautizaron? Estará bien. ¡Basta de lloriquear! ¡Que vivan muchos felices años tu esposa y tus hijos! ¿Te ha gustado, agapi-mu, hacerme el hazmerreír del pueblo? ¿A mí, tu honorable esposo? ¿Y encima, con un gitano? Todos se ríen de mí como de un idiota. Hasta los pollos se ríen de mí. Hasta los bebés. ¡Quítenle el cepo! ¡Vasile! ¡Agárrale las manos! ¡Las de Carfin, imbécil! ¡Agárrenlo! ¡Oh, Carfin! Esta serpiente es lo que crié en mi propiedad radio Una serpiente así de venenosa radio ¡Déjalo, no fue su culpa! ¡Pudriste mi vida, cuervo! ¡Perdóname, amo, no fue mi culpa! Te traté bien, como a todos mis esclavos. Te di comida, te di ropas. No te castigaba radio Y tú radio ¡Insecto venenoso! ¡Fue su culpa, no mía! ¡No lo mates! ¡Ayuda, gente, me va a matar! ¡Alguacil, ayúdame! Noble señor, mejor hacerle dar castigo por el regidor, por la ley radio ¡Cállate! ¡Fuera de mi vista, gusano! ¡Vasile! ¡Levántale las piernas! ¡Dame la daga! ¡Levántale la pija también! ¡Sosténganlo! Señor, intenta con esto. ¡Sosténganlo! ¡Esto le enseñará! Que sea una lección para todos ustedes. Si piensan en hacer cosas así. Me daré cuenta. ¡Córtale la pija también, amo! Toma, kera-mu, cómete sus huevos ya que tanto te gustaba el amor radio Paséenlo por el pueblo, que todos vean que ha perdido sus huevos, y luego tráiganlo de vuelta, tengo más cosas que tratar con él. Luego lleven a mi esposa a la feria y cámbienla por otra, no quiero verla más por acá. Comprendido, señor. Sólo que la ley no permite desunir un clan de esclavos radio ¡Ése es tu trabajo! Soborna a alguien si es preciso. Volvamos a casa, hijo. Stultus numerus infinitus radio Vamos, , no seas flojo, ¡Sé un hombre, no un pedazo de carne con ojos! Estoy bien, Padre. No es tu hermano. Dios cuida hasta de los gusanos, y no podemos cuidarnos entre nosotros. El mundo seguirá siendo como es, no puedes cambiarlo, trates como trates.



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