Radio:Radio RPLM Palermo FM 94.7

Radio RPLM Palermo FM 94.7, Escuchar Radio RPLM Palermo FM 94.7 en vivo internet on line

Native Flashradio V3

Giovanni María nos eludió. Fue a Venecia, sin duda, en busca de un ejército. ¿Qué hay de Dorotea? Ella y su hija permanecen en libertad. Lleva a los prisioneros a la mazmorra. Ejecuta a dos de los hijos de Malatesta. Deja el tercero para mí. ¿Su Gracia? ¿Qué? Cuando Caterina Sforza amenazó la vida de mi hijo, usted lo salvó. Ah, sí, ya veo. Un punto justo, Dionigi. Voy demasiado lejos. Gracias. Encuentra a un ambicioso soldado joven, sin hijos, para llevar a cabo las ejecuciones. Espera. Yo los mataré. Ah. Un león vive por debajo del cordero. ¿Cuáles dos deben morir? Mantén vivo al de voz cansina. Malatesta lo ama más. Borgia. Pandolfo, supongo que cuando era niño, la sensibilidad de Vincenzo Pandolfo, requeria una presencia paternal fuerte e inusual. Por favor. Él es inocente. Y sin embargo, inocentes murieron, para que el Niño Jesús pudiera vivir. Te lo ruego, como padre. Sí, soy un padre. Cada vez que voy a la batalla, pienso en los padres de los soldados que van a morir. Todos debemos estar dispuestos a sacrificar a nuestros hijos para el beneficio de otros. Eres el príncipe de los demonios. Eres Litierses personificado. Pónte cómodo. No vivirás lo suficiente para ver el cuarto de tu progenie unirse a sus hermanos, una vez que Giovanni esté encadenado. Tampoco lo harás tú, Borgia. En estos momentos tu propio general, Vitelli, conspira para derrocarte. He convencido al duque de Boloña para unirse a la conspiración para exigir la venganza de su hijo. Oh, y la lista continúa: Petrucci de Siena, Baglioni. Ya ves, ¡catalán! Vienen por ti. Tal vez perdí, pero nunca vas a ganar. Agapito, necesito verificación. Envía espías a Boloña y Siena. Pronto serás conducido fuera de Italia o hecho cautivo. Tu reinado, un espejismo. Tu nombre, vilipendiado. Ahí está. Todo lo que alguna vez has deseado. Puedes respirar, comer y coger todo el oro que quieras. Luego, piensa en cómo tu codicia condujo a la pérdida de tu ducado, a la muerte de sus hijos. Piensa también en su nieta, mi Lucrezia, su sangre por siempre, mezclada con los Borgia. Y entonces pronto estos tesoros le devorarán desde adentro hacia afuera. Como Midas, el rey cuyo toque convirtió a su hija en oro frío, sin corazón. No. No. No. Borgia, ¡no! Del príncipe Cesare, en Rimini. Tanta sangre en nuestras manos, Burchard. Tres hijos muertos y un padre que se morirá de hambre. ¿La conquista vale el peso en nuestra alma? Voy a responder a Cesare después. Déjanos. ¿Dónde está Alfonso? Creí que iba a estar contigo. No. Del ilustre duque Ercole. “Missa Hercules Dux Ferrariae” compuesta por el ex-profesor de Lucrecia, Joaquín des Prez. Un regalo de compromiso. Mi padre finalmente está de acuerdo Que Dios bendiga esta unión con la felicidad eterna y diez hijos fuertes. Publicaremos los edictos del matrimonio para que toda Europa pueda compartir nuestras bendiciones. Pero primero, Lucrezia, reivindicamos la prerrogativa de un padre: un momento a solas con tu prometido. Tenemos curiosidad en cuanto a tu opinión sobre el reciente tratado entre el emperador Maximiliano y el rey Luis respecto a la supremacía francesa en el norte de Italia. Oh radio Necesitamos hablar sobre el desafortunado evento que tuvo lugar entre nosotros. No, eso no es necesario. Debemos, si vamos a ser familia. Nuestro amor por Lucrezia es igual únicamente por nuestro deseo de verla feliz. Prométeme que una vez en Ferrara, aumentarás su felicidad por diez, y a cambio prometemos de que nada de lo que pidas será nunca negado. Vivirá una vida de alegría sin fin. Alegría sin fin. Si sólo esa cosa fuera posible. Yo, Johann Burchard, por orden de su Santidad, Alejandro el VI de ese nombre, por este medio hago público los edictos del matrimonio entre Lucrezia Borgia y Alfonso d’Este. Enciendan el fuego. Si cualquier verdadero creyente cree saber por qué causa estas dos almas no deben ser unidas en santo matrimonio, que se presente y declare las razones. “Oh vengativo Tíber, ahoga los terneros machos en tus olas furiosas, y que el buey caiga, una víctima impía ofrecida al dios Hades.” Escribir estas palabras sobre el Sumo Pontífice es un sacrilegio. Tal vez este pobre peregrino sólo sufre de una mente débil. Este es el único elemento que encontramos en su persona. Se niega a dar su nombre o la ciudad de su nacimiento. Tráiganlo. Estás acusado de heterodoxia. Defiéndete. Tenía que verlo, papá. No había otra manera. Su hijo, el príncipe, profana la Romaña. Crucifijos destrozados, casas de culto transformadas en salas de guerra. Por favor, Papa, dígale al príncipe para restablezca la Santa Misa. Pobre alma. Suficiente. “¡Profesando ser sabios, se hicieron necios y cambiaron la gloria inmortal de Dios por la imagen del hombre mortal!” ¡Alto! ¿Cuál es tu nombre? Giannetto. Has destrozado la fe del Papa, Giannetto. No en Dios, sino en el hombre común, que es incapaz de comprender la Sagrada Escritura por su cuenta. Desde este día, todos los que impriman sin el visto bueno de la Iglesia se enfrentarán a la excomunión. El ordenado, debe supervisar a los sin educación. En cuanto a ti, al morder la mano que alimenta tu alma radio cambias liberación por perdición. Puesto que deseas hacer el papel de Cristo, te trataremos como los antiguos romanos trataron a Cristo. No nos dejes caer en tentación, y líbranos del mal. Amén. Oh, felicidades, Vannozza. ¿Felicidades? Por los esponsales de Lucrezia. ¿Sus qué? ¿No te has enterado? Los edictos de matrimonio se han publicado. Giulia, eres cruel. Es un hecho. Y si el hecho es cruel no puedo ser culpable. Estos últimos meses Vannozza ha sido un regalo del cielo. Me gustaba más cuando era una pecadora. Pero no por mucho. Encontré consuelo en Dios, así como Vannozza lo hizo radio mientras espero a que Él decida mi destino. No podemos esperar a que Dios elija cuando poseemos el poder de alterar nuestra fortuna. Tus músculos se relajan. El hijo de su vientre ya no descansa en conflicto. Giulia radio El dolor desaparece, dejando que el hijo muera. Él viene. ¡No! Cristo ten piedad del alma torpe de este pecador. In nomine Patris, et Filii, et Spiritus Sancti. ¿Dónde está Silvia? Alessandro. ¡Fuera de mi camino!



Anuncios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.