Radio:Radio Maxima 89.3 FM

Radio Maxima 89.3 FM, Escuchar Radio Maxima 89.3 FM en vivo internet on line

Coño tieso y culo duro, pone el pito bien maduro radio Nos arrepentiremos cuando seamos viejos. Padre radio Voy contigo. Mejor no. ¡Hay lugar para más! No sé qué me pasa. Me quema el pito radio Lo siento por ti, pero dame el dinero. ¿No te lo di? Sólo por el chico. No grites como rana en la boca de la serpiente, te pagaré. ¡Muérdela, cuervo! ¡No me hagas quedar como un bobo! ¿Qué es esto? Tiene que sacar la moneda del fuego. Sin las manos. ¡Tómala ya! Oh, cállate. ¡Ay, pobre de mí! ¿Quién tiene un palo? ¿Para qué? Para darle a estas malditas ratas. Están por todos lados. Y piojos, para juntarlos con pala. Tengo un grillo cantando bajo mi cabeza. Cántale tú, entonces. Vuelve tu cabeza hacia aquí. Padre. ¿Qué? ¿No podemos dejarlo ir? ¿A quién? A Carfin. Él no es culpable. El país despedazado a dentelladas y el imbécil canta alegres canciones. ¿Qué eres, un diácono? Sólo pensaba, por qué ha de ser castigado si él no es culpable radio Basta con ese sueño de vieja. Nuestro trabajo es atrapar fugitivos. Y lo atrapamos. De aquí en más, hay leyes, hay reglas, no nos corresponde meternos. Pero eres un alguacil radio ¿Y qué? La ley es para todos. Todos debemos seguirla. He sido honesto toda mi vida. He hecho mi trabajo con toda legalidad. Este mundo está lleno de malhechores, Ionita. He visto gente que por la noche libera ladrones encerrados para que puedan robar caballos y vacas, y después los vuelven a encerrar radio Y comparten el botín. Yo no hago esas cosas. Lo sé. Y no he sido malo con la gente como otros alguaciles. Nunca he golpeado a alguien por nada. Lo sé. Siempre he sido justo. Si no fuéramos justos, nuestro país se iría derecho al Infierno. Pero nunca he tenido mala intención. Lo sé. ¿Y si decimos que no pudimos encontrarlo? ¿Quieres que seamos la risa de todos y no recibir un centavo? No puedes dar de comer al lobo y salvar tus propias ovejas. Malditos hijos de puta, cierren esa boca. Vamos, vamos a dormir. El sueño aleja el hambre. Me duele mucho la cabeza. Déjame sacarle el mal de ojo. Adelante, Carfin. Él no bebió mucho. Yo bebí como una cerda. Todavía estoy mareado radio ¡Ven aquí, Ionita! ¡No te voy a comer! Todo dolor y sufrimiento, dejen el interior de la cabeza, el oído de las orejas radio ¡Sacúdete, Ionita! Pasará, amito, lo verás. Oh, mundo traicionero, ya dulce, ya amargo radio Cuando los parias no prenden fuego al bosque, lo talamos al ras. Los bosques de Valaquia se quiebran bajo el hacha radio ¡Buen país, mal gobierno! Me pregunto, Ionita, dentro de cien años, ¿crees que la gente dirá algo bueno de nosotros? No sé, Padre. Creo que no dirán nada. No pensarán en que les allanamos el camino. O sólo maldecirán nuestras almas. Se va el día, se va la noche radio Tranquilo, alguacil. En dos largas horas estaremos en casa. Llegaremos al anochecer. ¡Ay, muerte injusta, mundo tramposo! Consuelas a la gente, y después la entierras. radio Alejandro el Grande estudió con un gran filósofo, Aristóteles, que le enseñó todos los Salmos. Todos los grandes hombres se asombraban de lo rápido que aprendía. ¿Qué, Carfin, sientes que el nudo se tensa? Me va a matar, amo. Te lo pido como le pido a la Santa Virgen radio ¡Intercede por mí ante el boyardo! Juro que le mostraré que no pudiste evitarlo. He sido alguacil por muchos años, me prestará atención. ¡El Señor te dé salud! Lo mismo que a todos nosotros. Si quiere hacerte daño, no se lo permitiré. Una zurra, eso es todo. Eso también es malo. No es placentero, pero pasa. Todo se va, como la lluvia de Mayo. ¿Qué? O me ahogará hasta morir, con humo de pimienta, maldita su negra alma radio Si le hablas, nunca volveré a cometer una mala acción. Y si necesitas algo, te ayudaré. Nuestro Carfin se disculpa humildemente radio Pero en el culo de los humildes se sienta el Diablo a piernas cruzadas. Mis heridas duelen radio Deja de protestar como un pato, no son más que rasguños de gato. Fue tu propia culpa por esconderte de nosotros. Ahora tienen una buena vida. ¿Quiénes? Ustedes los gitanos. En los días de antes, el Voivoda se levantaba y decía radio “¡Hoy tengo ganas de cazar cuervos!” Y ponían unos esclavos contra un árbol y el Voivoda les lanzaba flechas hasta que mataba uno. Hasta que cazaba un cuervo radio Pudo haber sido así. El dolor es nuestro radio Cuidado, amito. Así verán que vienes de a pie radio Duele, no puedo caminar. Mejor cojo y a pie, que ciego y montado. Despacio, amo, duele. ¿Alguacil, puedo hablar contigo? ¡Habla! Me robaron el caballo. ¿Dónde lo tenías? Detrás de la casa. ¿Y qué puedo hacer? Ayúdame a agarrar al ladrón. Te agradeceré de alguna forma. Primero veamos si no se escapó. Búscalo por todos lados. Como dice el dicho: Yo buscaba a mi yegua y el perdido era yo radio Cuervo, ¿está en casa el boyardo? No está, amo. ¿Dónde está Vasile? Iré a buscarlo. ¿Dónde encontraron al cuervo? No es nada que te incumba. ¿Han pagado los impuestos? Vendré a comprobarlo. ¡No tenemos nada! ¿Qué enviaremos a Estambul y a todos nuestros acreedores? ¿Quieres que nos maten los ivanes o los turcos? Pero el año pasado, el boyardo nos perdonó radio Eso fue el año pasado radio No todos los días son de Pascuas. Gentuza radio ¡Maldita tu puta madre, Carfin! Fuera, o te reventaré la cabeza. ¡Piojoso estúpido! ¡Por causa de él, el boyardo nos dio tormento! Le dará caña hasta sacarle la carne del lomo. Cuidado con los siervos, son como la peste. Largo ya, o los azotaré. Estúpidos radio Vamos a hablar con la Sultana. Está en la torre. ¡Cuida a Carfin! Por supuesto. ¡Dile que estoy aquí! ¡Te atraparon, Carfin! Llévate la taza de noche, está llena. Más rápido, cuervo. ¿Por qué no lo echaste por las rajaduras? Bendita seas, dama piadosa. Que Dios te dé felicidad por tus infinitas buenas obras. Beso tu mano como un hijo. Éste es Ionita, mi hijo y ayudante. Gracias por permitirnos entrar. No lo hice, ustedes se metieron. ¿Qué es lo que quieren? Decirte cómo quema el corazón al verte sufrir. Hemos venido a entregar a Carfin al boyardo. ¿Cómo lo encontraste? ¿Yo? Un viejo sabe lo que hay en el bolso radio ¿Qué bolso? ¿No conoces la historia? Un viejo castigaba a su esposa con un bolso radio y la gente se



Anuncios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.