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Radio Victoria 980 AM

Radio Victoria 980 AM, Escuchar Radio Victoria 980 AM en vivo internet on line

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Emily? Prefiero escuchar y permanecer en silencio. Así, un prejuicio no se asemeja a una opinión. Tu respuesta es tan bizantina que nada me ha aportado. Valore su ignorancia, tía. Puede necesitarla. ¡Edward! Tus hijos me asombran. Deberían ir a sus cuartos y ser azotados. Cada hora. Cálmese, tía Elizabeth. Beba una copita de vino de pasas, el vicio hecho placer medicinal. ¿Medicinal? Para la circulación. Mi circulación no deja nada que desear. El corazón primero pide placer. Luego, excusarse del dolor. Luego, pequeños analgésicos que adormecen el sufrimiento. Y luego, dormirse. Y luego, si ésa fuese la voluntad de su inquisidor Radio la libertad de morir. ¿Te importaría tocar algo, Emily? Uno de los viejos himnos. Enseguida. Cuando yo aún era una niña Radio un joven que acudía a nuestra iglesia Radio solía cantar este himno. Tenía una voz preciosa. Tan pura. Sólo contaba con años cuando falleció. Vaya. Vaya. Que Dios la guarde. Me llamará cuando llegue el momento. Ojalá viva usted cien años. Qué idea tan repulsiva. Tía, no diga eso. No temo a la muerte, Emily. Tampoco tú deberías. Con el alma preparada para Dios, nada debemos temer. Él nos allanará el camino. Rezaré por ustedes. Acuérdense de mantener el ateísmo a raya. Observen el reloj que marca las horas para todos. Tic. Tac. Tic. ¡Son del todo insoportables! Fui a darle las gracias, mas ella dormía Radio su lecho, una piedra alargada Radio con ramilletes en la cabecera y en los pies Radio colocados por los viajeros Radio que iban a darle las gracias Radio mas ella dormía. Poco duró cruzar el mar Radio para ver su semblante vivo Radio pero el regreso fue lento. Quizá podría sonreír, Sr. Dickinson. Estoy sonriendo. ¡Emily, Emily! Tenemos visita. Es la Srta. Vryling Buffam. Suena a anagrama, ¿no le parece? Tienen ante ustedes una vida marchita por el bautismo. Espero que reproche a sus padres semejante falta de previsión. Lo hago, pero se enojan mucho. Ciertamente la perdonarán. Pero ¿los perdonaré yo a ellos? ¿No estuvo en una institución para señoritas en Fuerte Sumpter? Monte Holyoke. Sí, me sonaba a algo militar. Fue hace años. ¿Estudió con disciplina? Álgebra, geometría, ciencias naturales. Y por cuestión de decoro, historia eclesiástica. Creo que las mujeres deben recibir la misma educación que los hombres Radio pero ¿historia eclesiástica? Suena tan gris como el paraíso. La trajimos a casa. ¿Tanto le disgustó Monte Holyoke? La maltrataron. Hay maltrato y hay coerción. ¿Y cuál padeció? Una combinación única de ambos. Fue abominable. Sí, pero Radio añade hierro al alma. ¿Mas de que sirve si, al final, todos perecemos? ¿Teme a la muerte? No. Temo al paraíso. Pienso que será un anticlímax. La perfección suele serlo. ¿Qué me dice del infierno? Será aún más aburrido que el paraíso. Será pura agonía. ¿Nos acompañará a la iglesia? Claro que no. Ir a la iglesia es como ir a Boston. Sólo se disfruta al volver a casa. Rezaremos por el descanso del alma de nuestro pastor. ¿No depende de dónde haya ido? Seremos buenas amigas. No me cabe duda, soy irresistible. Todos lo dicen. Cuando llegue el nuevo pastor, díganme quién es. ¿Para que también la salve? No. Para saber a quién debo evitar. No disfruten mucho de las oraciones, podría convertirse en costumbre. ¿Viene hacia Dios, caballero? Así es, pastor. ¿Viene con humildad? Vengo como lo que soy. ¿Desea llegar a Cristo como abogado? Debe presentarse como un pecador. Arrodíllense para que rece por ustedes. Luego rezarán por su salvación. ¿Y usted, Srta. Dickinson? ¿Yo qué, pastor? ¿No se arrodilla para entregarse a Dios? No, señor, no me arrodillaré. Pero sí creo que Dios se me ha entregado. Ha dicho una blasfemia. No era mi intención. ¿Protege su alma, Emily? Lo mejor que puedo, pastor. ¿Y el infierno, qué es del infierno? Lo evitaré si puedo. Lo sufriré si debo. Hablar así es de profanos. Si es así, ruego a Dios que me perdone mi irreverencia. Oremos por todos los pecadores. ¿Cómo te atreves a comportarte así? ¡No es ni cristiano ni decoroso! ¡Nadie me obligará a ser devota! Harás lo que se te mande. Sé que su orilla de la cristiandad es más segura, padre. También sé que le parezco recalcitrante Radio pero mi alma me pertenece. Tu alma es de Dios. Peligra por culpa tuya. Sí, padre. En adelante Radio te comportarás de acuerdo con la posición social Radio que Dios ha visto a bien concederte. Sí, padre. Buenas noches, Emily. Buenas noches, padre. Este plato está sucio. Ya no lo está. No me habría atrevido a ir tan lejos. De hacerlo Radio padre me habría mandado a un colegio militar. Y madre, llorosa, me habría bordado algo. La eterna Srta. Buffam. Lamentablemente no es así. El padre tiempo también llama a mi puerta. ¿Qué precauciones toma? Intento no estar en casa cuando se presenta. Las mujeres deberían esforzarse en seguir su ejemplo. No, sólo deberían esforzarse en ser más jóvenes que su cintura. Siendo así, el desagradable tema de la edad casi es irrelevante. ¿Y en qué deben esforzarse los hombres? En ir en trineo. ¿Y en tiempo estival? En filatelia. Reúne los peligros del deporte sin sus rigores. Escucharla siempre es delicioso, Srta. Buffam. Créame, Sr. Dickinson, sólo se trata del arrebato Radio de una pobre alma atormentada. Señoras. Ha ido demasiado lejos. Intentaba ser irónica. Adelante. ¿Nos acompañas a la iglesia, Emily? No, padre. ¿Por qué no? Dios sabe lo que contiene mi corazón. No necesita que se lo recuerde sentada en un banco. Ojalá tu comentario no sea tan frívolo como parece. Tu alma no es un asunto trivial. Estoy de acuerdo, padre. Por eso conservo su independencia con meticulosidad. Haciendo un recuento de todo Radio primero, los poetas, luego, el sol Radio luego, el verano, luego, el reino de Dios Radio y luego, aquí acaba lista. Pero al mirar atrás Radio los primeros parecen incluirlo todo. Los demás, innecesarios. Y por eso escribo, los poetas, todo. Su verano dura todo un año. Pueden permitirse un sol que para el Este sería extravagante. Y si el paraíso del Más Allá es tan bello como disponen Radio para aquéllos que los adoran Radio demasiado complicada es la Gracia Radio


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