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Radio Winner

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No. Tienes una cara preciosa y un alma hermosa. Esperemos pues que me corteje alguien al que le interese la zoología Radio y todo lo espiritual. Invitemos al reverendo Wadsworth a tomar té. Y a la Sra. Wadsworth. Muy bien. Prométeme que te portarás bien. Sé cuán provocadora llegas a ser. Reuniré toda mi dignidad. Eso mismo me temo. ¿Le apetece un café, Sra. Wadsworth? Entonces, ¿un té? No, gracias, la Sra. Wadsworth es abstemia. Creía que sólo se refería al alcohol. Para mí también incluye el té. He oído que los chinos beben té para propósitos curativos. Me alegra decir que no soy china. ¿Quizá una limonada? No creo que Dios censurase la limonada. La ligereza y la voluntad de Dios son incompatibles. Casi indecentes. Agua sin más me complacería. ¿Reverendo? Una taza de agua caliente, gracias. Vinnie me ha dicho que es usted poetisa. Escribo versos, así es. ¿Qué opina de los contemporáneos, el Sr. Longfellow, digamos? Su genio se limita a decir obviedades. Es demasiado dura. Hay cosas muy buenas en “Hiawatha”. Siento ser cruel, pero señora Radio para serle sincera, “El canto de Hiawatha” no vale nada. Basta con leer un solo verso. No Radio prefiero algo exprimido de la verdad Radio eso es poesía. ¿Cree que las Brontë lo hacen? Sí. Y algunos más. ¿Qué encuentra en esa melancolía? La belleza de la verdad. La poesía de lo conocido. ¿Por qué no hablan de cosas sanas? Si deseasen ser sanas, supongo que harían ganchillo. ¿Les apetece ver nuestro jardín? No, gracias. Encuentro este calor opresivo. Pero a Charles le encanta el exterior. Personalmente, prefiero la sombra. Siendo así Radio me tomaré la libertad de escoltar a su marido a nuestro modesto jardín. Mi hermana disfrutará con su presencia. ¿Un poco más de agua? Gracias por su invitación, Srta. Dickinson. Su sermón me conmovió profundamente. Deseaba decírselo. Esto Radio es lo único que puedo darle a cambio. Por favor, dígame algo. ¿Tienen algún mérito mis poemas? Son notables. Intransigentes, desde luego. Pero son poemas maravillosos. ¿Cuántos ha publicado? Siete. Once Radio No lo recuerdo. ¿Nada más? Nada más. ¿Cómo es tan estoica? Es fácil ser estoica si nadie quiere lo que ofreces. Supongo que siempre estará la posteridad. La posteridad es tan desconsolada como lo es Dios. Suena a desesperación. No, es amargura. Además Radio una reputación póstuma sólo sirve para los que, en vida Radio no merecían ser recordados. Aun así Radio Saborear los tormentos del éxito. Desearía conocer la aprobación antes de morir. Si llegases en otoño Radio apartaría el verano de un golpe Radio con media sonrisa y medio manotazo Radio como las amas de casa con una mosca. Si pudiera verte dentro de un año Radio haría ovillos con los meses Radio y colocaría cada uno en un cajón Radio hasta que llegara su momento. Si te atrasaras siglos Radio los contaría en mi mano Radio sustrayendo hasta que mis dedos cayesen en la Tierra de Van Diemen. Si tuviera la certeza de que cuando se apague la vida Radio la tuya y la mía se unirán Radio la tiraría cual peladura Radio para catar la eternidad. Mas ahora Radio al ignorar la medida del ala incierta del tiempo Radio me provoca Radio como la traviesa abeja que no saca el aguijón. Debe ser alguien con sentido del humor. Alguien que se mofe del mundo. Tomar la vida en serio es el mejor atajo hacia el desastre. ¿Has encontrado a ese alguien? Alguien me ha encontrado. Un tal Sr. Wilder, profesor de matemáticas. Y si es capaz de ver el lado cómico de una fracción cualquiera, suya soy. Pero ¿lo amas? ¿Amar? No sabría decirte, la idea me seduce Radio incluso dicen que existe. ¿Cómo lo sabrás? ¿Y si te equivocas? Si no he escogido bien, mandaré que lo maten discretamente Radio y diré a todos que murió de una conmoción algebraica. Ojalá seas feliz. De eso no hay garantía alguna. Me conformaré si es considerado. Suena a rendición. No, es sentido práctico. ¿Quién sabe? Quizá el amor llegue a la zaga. Entonces disfrutaré de la complacencia. Nunca serás complaciente. La vida acaba por atraparte. Al final acabamos siendo lo que más nos espanta. En ese caso, rechazaré al mundo y no cumpliré tu profecía. Y cometerás la peor equivocación Radio pues te negarás lo que más necesita tu espíritu. ¿Qué necesita? Verdad. Y experiencia. Si no, tu voto será un acto de cobardía. Me has herido. He sido honesta. No te resistas a tus vicios, Emily. Recela de tus virtudes. Austin le dijo a tía Elizabeth que la virtud es el vicio disfrazado. Tiene sentido del humor. ¿Tiene sentido del humor el Sr. Wilder? A su manera. Me pidió la mano por carta. Si es un matrimonio infeliz, será culpa del correo. Confórmate siempre. La desobediencia debe ser secreta. Muéstrate dócil, pero en tu corazón Radio sé una revolucionaria. Eso es hipocresía. Claro que lo es. Algo muy apreciado en América. Creemos ser incorruptibles. Nunca confundas la piedad externa con la interna. Es cosa de los episcopales. Pero soy rebelde Radio y me alejo de la gracia de Dios. Estás más cercana a Él que cualquiera. Mira siempre bajo la superficie, Emily. Y no temas lo que veas. ¿El caos? Sí. Entonces me enfrentaré a todo. No seas demasiado radical. Los radicales no prosperan aquí. Tú eres una radical. Acabaré conformándome Radio para tener paz y una vida tranquila. Pero sé que tú no lo harás. Y envidio tu valor. Imagino que llevarás unas flores preciosas Radio y que sonará la marcha nupcial de Mendelssohn. Flores, desde luego. Mendelssohn, no. Nada de música alegre en una boda, sólo confunde. Pero te irás para siempre. Ni que fuera la muerte. ¿Y no lo es? No. Aunque lo fuese, debes obligarte a verlo de otro modo. América es el único país del mundo Radio que ve la muerte como un fracaso personal. ¿Hay algo que pueda traerte, madre? No, Emily. Siempre pareces tan triste, madre. Mi vida se ha ido como un sueño. Como si no hubiera sido parte de ella. Después de que naciera Vinnie Radio me invadió una especie de melancolía Radio que confundí con la satisfacción. ¿Tan elevado fue nuestro precio? No. No podría estar sin ustedes tres. Tener a mis hijos cerca Radio es la mejor de las medicinas.


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