Radio:Radio Pop 99.1 FM Balcarce

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ver lo que pasa cuando pone un pie aquí. Los gatos, sobre todo, parecen saber algo. Podrás engañar a cualquiera, pero a un gato es imposible. Parecen saber lo que no va bien, no sé si me entiende. Aquí tiene. ¿No le parece un pájaro precioso? Está bien. Gracias. ¿Qué te parece? Es un encanto. Le gustaré mucho, ya lo verás. Me gusta gustar. Eso debe ser fácil. Realmente fácil. Irena. Sí. Me he dormido. Ya lo sé. No he sido buena compañía. Te estaba observando. ¿Y era divertido? ¿Me quieres, Irena? Y sabes que yo te quiero, ¿no? Nunca te he besado. ¿Sabes? Es curioso. ¿Por qué? Bueno Radio En América, cuando dos personas se enamoran, o lo creen así, ya se han besado hace tiempo. ¿Bien? ¿Qué pasa, Irena? He vivido temiendo este momento. No quería enamorarme de ti. Me he mantenido alejada de la gente, viviendo sola. No quería que esto sucediera. Pero me has dicho que me amas. Te amo. Te amo. He huido del pasado, de cosas que tú no puedes saber, o entender. Cosas diabólicas. Diabólicas. Irena, me has hablado del pasado, del Rey John, de los brujos y de sus descendientes, los gatos. No son más que cuentos de hadas que oíste en tu niñez. Sólo eso. No tienen nada que ver contigo. Tú eres Irena, y estás aquí en América. Eres tan normal que me amas a mí, Oliver Reed, un americano; tan normal que vas a casarte conmigo. Y esos cuentos, cuéntaselos a nuestros hijos, les encantarán. Comitadji. Sr. Carver. No debería llamarle eso a ese señor. Es serbio. Me lo ha dicho mi barbero. Pero es un insulto. “Comitadji” significa ladrón, bandido. Me ha engañado. La esposa de Oliver parece una buena chica, y muy guapa, también. Carver me dijo que es un poco extraña. Le preocupa esta boda. Tonterías. Es una gran chica. Serán muy felices juntos. Espero que sea así. ¡Por la novia! ¡Por la novia! Mira esa mujer. ¿No te parece extraordinaria? Parece un gato. Muchas gracias por esta fiesta adorable, Alice. No conocía ningún restaurante serbio. Pregúntame lo que quieras sobre la cuidad. Conozco todo lo insignificante. “Meja sestra”. ¿Qué os ha parecido? ¿Qué te ha dicho esa mujer? ¿Qué te ha dicho? Venga. No puede ser tan serio. Sólo ha sido una palabra. Me saludó. Me llamó hermana. La has visto, Oliver. Has visto cómo era Radio Ya. Las personas gatos. Parece un gato, así que debe ser uno de los del Rey John. Irena, eres una loca. Me sé un chiste de bodas. ¿Por qué tendría una boda de $ y centavos? ¿Por qué? Porque yo no tengo un dólar. Y mi chica no tiene centavos. ¡Qué chiste tan malo! Vámonos, doctor. ¿Qué pasa, querida? Voy a pedirte Radio Sra. Reed. Es bonito oír eso. Muy bonito. Quiero ser la Sra. Reed. Ya lo eres. Pero quiero serlo de verdad. Quiero ser todo lo que ese nombre significa para mí. Y no puedo. No puedo. Oliver, sé amable, ten paciencia. Dame un poco de tiempo para quitarme esa sensación de que hay algo diabólico en mí. Querida, tienes todo el tiempo del mundo. Seré muy paciente y muy amable. Sólo un poco de tiempo. No quiero nada más. Buenas noches, Irena. Buenas noches. Buenas noches. Nada más que hacer. Nada más que hacer. Me puse directamente a cortejarla, porque no tengo nada más que hacer. Nada más que hacer. Nada más que hacer. Me puse directamente Radio No la veía hace tiempo, señora. Me he casado. Hace ya casi un mes. Es lo que le digo a este bicho. Cuando alguien está feliz, no viene a verle. Se va a ver al mono y a los pájaros. Pero es hermosa. No es hermosa. Es una criatura diabólica. Lo dice la Biblia, el Apocalipsis, cuando habla sobre la peor de todas las bestias. Dice: “Y la bestia que vi, se asemejaba a un leopardo.” Se asemejaba a un leopardo. Sí, señora, era como un leopardo, pero no un leopardo. Supongo que eso encaja con ésta. Sí, encaja muy bien. Nada más que hacer. Nada más que hacer. Me puse directamente a cortejarla, porque Radio Le deseo suerte en su matrimonio. Nada más que hacer Radio ¿Quieres un jerez? Si quieres, le hacemos un velatorio en regla. No es sólo porque muriera el pájaro. Se trata de mí. Envidio a todas las mujeres que veo en la calle. No te llegan ni al meñique. Las envidio. Son felices, hacen felices a sus maridos. Llevan vidas normales y felices. Son libres. ¿Sabes que le pasó al pájaro? Murió. Murió de pánico cuando intenté cogerlo con las manos. Bien, te tenía miedo. No pasa nada. Yo tenía un conejo que me odiaba. Y aún así, soy una buena persona. Oliver Radio Cuando pasé por la jaula de la pantera, tuve que abrir la caja, y tuve que arrojarle el pájaro. ¿Entiendes? Tuve que hacerlo. Tuve que hacerlo. Eso es lo que me aterra. Irena, intenté bromear contigo sobre esto. Quizá me equivoqué. Intentaba Radio Nadie puede ser más amable, o más paciente. Quería convencerte de que no son más que tonterías. Pero veo que no son las leyendas, sino el hecho de que crees en ellas. Tenemos que conseguir ayuda. No de ese tipo. Hay que afrontar esto de forma inteligente. No necesitamos al Rey John con su espada, sino a alguien que encuentre el motivo de esto, y te cure. Eso es lo que necesitamos. Un psiquiatra. Búscame uno, Oliver. El mejor. El mejor de todos. Me estaba hablando de los gatos. Me atormentan. Me despierto por la noche, y las pisadas de sus pies susurran en mi cerebro. No tengo paz, porque están dentro de mí. Dentro de mí. Dentro de mí. La hipnosis me fatiga. Y a mis pacientes también les deja exhaustos. Es sólo que Radio No recuerdo nada. Pero mi deber es recordarlo. Lo tengo todo aquí. Muy interesante. Me habló de su pueblo y de sus extrañas creencias. Estoy tan avergonzada. Debe parecer tan infantil. Y también me habló de las mujeres gato de su pueblo que al sentir celos, o llevadas por sus corruptas pasiones, pueden transformarse en gatos, en panteras. Y si una de ellas se enamorara, y su amante la besara o la abrazara, el diablo que lleva dentro lo mataría. Eso es lo que cree y teme, ¿no es así? Es algo muy simple para un psiquiatra. Me habló de su niñez. Quizás este problema proceda de una experiencia temprana. Dijo que no conoció a su padre, que murió en un misterioso accidente antes de nacer Vd., y por eso los niños le decían que su madre era una bruja, una mujer gato. Esas tragedias de la niñez tienden a corroer el alma



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